Vistas: 0 Autor: Editor del sitio Hora de publicación: 2026-08-03 Origen: Sitio
Introducción
La osificación torácica del ligamento amarillo (TOLF u OLF torácico) es una de las causas más comunes de mielopatía torácica, especialmente en poblaciones asiáticas. La osificación progresiva del ligamento amarillo estrecha gradualmente el canal espinal torácico, lo que produce compresión de la médula espinal, deterioro neurológico, alteraciones de la marcha, deterioro sensorial y disfunción de las extremidades inferiores.
A diferencia de las enfermedades degenerativas cervicales y lumbares, la compresión de la médula espinal torácica presenta desafíos quirúrgicos únicos debido al espacio limitado del canal torácico, la mala tolerancia a la manipulación de la médula espinal y el alto riesgo de complicaciones neurológicas.
Una vez que se desarrollan los síntomas neurológicos, la descompresión quirúrgica sigue siendo la opción de tratamiento principal. Los procedimientos tradicionales de descompresión abierta posterior, incluidas la laminectomía y la laminoplastia, pueden aliviar eficazmente la compresión de la médula espinal. Sin embargo, la disección muscular extensa, la eliminación de elementos posteriores, la lesión de la articulación facetaria y la inestabilidad espinal posoperatoria siguen siendo preocupaciones importantes.
En los últimos años, las técnicas de cirugía de columna mínimamente invasivas han evolucionado rápidamente. La cirugía endoscópica biportal unilateral (UBE) ha atraído cada vez más atención porque combina las ventajas de la visualización endoscópica con las técnicas quirúrgicas espinales convencionales. A través de un abordaje unilateral, la UBE permite una descompresión adecuada y al mismo tiempo minimiza el daño a las estructuras de soporte posteriores.
Un estudio clínico reciente realizado por Lee et al. evaluó los resultados radiológicos y clínicos de la descompresión UBE para el OLF torácico. El estudio incluyó a 45 pacientes que involucraban 55 segmentos torácicos, con un período promedio de seguimiento de 16 meses. Los investigadores se centraron en los cambios cuantitativos de las imágenes, la recuperación neurológica, la preservación de las estructuras posteriores y las complicaciones posoperatorias.
Los hallazgos proporcionan evidencia valiosa que respalda la UBE como una opción quirúrgica que preserva el tejido para pacientes seleccionados con OLF torácico.
El ligamento amarillo es un ligamento elástico ubicado entre láminas adyacentes de la columna. Su función principal es mantener la estabilidad de la columna posterior y al mismo tiempo permitir el movimiento de la columna.
Con el envejecimiento y el estrés mecánico crónico, el ligamento amarillo puede sufrir cambios degenerativos, que incluyen hipertrofia, fibrosis y osificación progresiva. Cuando este ligamento osificado comprime la médula espinal torácica, se denomina osificación torácica del ligamento amarillo (OLF).
El OLF torácico ocurre comúnmente en la columna torácica inferior, particularmente en:
Niveles T9-T12
unión toracolumbar
Múltiples segmentos torácicos adyacentes
La progresión de la enfermedad suele ser lenta, pero una vez que la compresión de la médula espinal se vuelve significativa, la recuperación neurológica puede resultar limitada. Por lo tanto, el diagnóstico precoz y la intervención quirúrgica adecuada son fundamentales.
Los síntomas del OLF torácico varían según la gravedad y la duración de la compresión de la médula espinal.
Las presentaciones clínicas comunes incluyen:
Debilidad de las extremidades inferiores
dificultad para caminar
Marcha espástica
Entumecimiento o alteración sensorial.
Dolor en miembros inferiores
Disfunción vesical o intestinal en casos avanzados.
Debido a que el OLF torácico se desarrolla gradualmente, los primeros síntomas pueden ser sutiles y con frecuencia se diagnostican erróneamente como trastornos lumbares, neuropatía periférica u otras afecciones neurológicas.
La resonancia magnética (MRI) y la tomografía computarizada (TC) desempeñan papeles esenciales en el diagnóstico y la planificación quirúrgica.
Históricamente, la cirugía abierta posterior se ha considerado el tratamiento estándar para el FLO torácico sintomático. Sin embargo, el procedimiento implica una exposición extensa de los elementos espinales posteriores.
Las posibles desventajas incluyen:
La disección amplia del músculo paraespinal puede provocar:
Aumento del dolor postoperatorio.
Atrofia muscular
Mayor tiempo de recuperación
La eliminación excesiva de la lámina y las articulaciones facetarias puede comprometer la estabilidad de la columna.
La estabilidad de la columna torácica depende de la integridad de los elementos posteriores. El daño a estas estructuras puede contribuir a la deformidad cifótica progresiva, particularmente en pacientes con degeneración preexistente.
El OLF grave se asocia frecuentemente con la osificación dural (DO). Durante la descompresión abierta, la eliminación agresiva del tejido osificado fusionado puede aumentar el riesgo de desgarros durales y fuga de líquido cefalorraquídeo.
Estas limitaciones han alentado a los cirujanos a explorar estrategias de descompresión menos invasivas.
La cirugía endoscópica biportal unilateral es una técnica espinal avanzada mínimamente invasiva que utiliza dos portales separados:
Un portal de visualización para el endoscopio
Un portal de trabajo para instrumentos quirúrgicos
A diferencia de la endoscopia uniportal tradicional, la UBE proporciona visualización y movimiento de instrumentos independientes, similar a la cirugía abierta convencional pero a través de incisiones más pequeñas.
Las principales ventajas incluyen:
Visualización ampliada de alta definición
Maniobrabilidad quirúrgica mejorada
Reducción de lesiones musculares
Preservación de estructuras posteriores.
Los principios generales de la descompresión UBE incluyen:
Establecer puntos de acceso unilaterales
Realización de laminotomía en el lado de abordaje.
Extracción de tejido del ligamento hipertrófico u osificado
Realización de descompresión de subcotización contralateral.
Preservar las articulaciones facetarias y las estructuras estabilizadoras posteriores siempre que sea posible.
El abordaje unilateral permite a los cirujanos descomprimir ambos lados del canal espinal y al mismo tiempo minimizar la alteración de los músculos bilaterales.
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La clasificación precisa del OLF torácico es esencial para la planificación quirúrgica porque diferentes patrones de osificación se asocian con diferentes niveles de compresión de la médula espinal y dificultad operativa.
El sistema de clasificación de Sato clasifica el OLF torácico en cinco tipos principales según los hallazgos de la TC axial:
Fig. 1 Clasificación Sato del OLF torácico en TC axial: (A) lateral (localizado), (B) extendido (extensión medial), (C) agrandado (gran volumen), (D) fusionado (confluencia en la línea media de lesiones bilaterales), (E) tuberoso (nodular, con compresión severa).
El ligamento osificado se limita a un lado del canal espinal.
Características:
Compresión relativamente localizada
Generalmente una descompresión más fácil
Menor riesgo de adhesión dural extensa
La osificación se extiende medialmente hacia el centro del canal espinal.
Características:
Mayor ocupación del canal espinal
Mayor gravedad de la compresión
Requiere una cuidadosa estrategia de descompresión.
El ligamento osificado aumenta significativamente de tamaño y ocupa una gran parte del canal espinal.
Características:
Estrechamiento severo del canal
Mayor posibilidad de deterioro neurológico.
Mayor complejidad quirúrgica
Los ligamentos osificados bilaterales se fusionan a lo largo de la línea media.
Características:
Compresión posterior extensa
Frecuentemente asociado con la osificación dural.
Mayor riesgo de lesión dural durante la cirugía
La lesión osificada forma una masa nodular que se proyecta hacia el canal espinal.
Características:
Compresión focal severa
Puede producirse una fuerte adhesión a la duramadre.
Requiere un manejo quirúrgico meticuloso.
Fig. 2 Signos de imagen de osificación dural (DO): (A) Signo de vía de tranvía: separación de la duramadre osificada de OLF, asemejándose a vías de tranvía paralelas; (B) Signo del puente: puente óseo que conecta el OLF bilateral mediante duramadre osificada; (C) Signo de coma: extensión anterolateral de la duramadre osificada con fusión al OLF, formando una forma de coma.
La evaluación por imágenes preoperatoria es esencial para:
Determinar el grado de osificación.
Evaluación de la compresión de la médula espinal
Predecir la dificultad quirúrgica
Seleccionar estrategias de descompresión adecuadas
La TC se considera la modalidad más precisa para evaluar:
Morfología de osificación
densidad ósea
Patrón de fusión
Signos de osificación dural
La resonancia magnética proporciona información sobre:
Compresión de la médula espinal
Cambios de señal intramedular
Grado de lesión neurológica
La osificación dural es uno de los factores más importantes que afectan el riesgo quirúrgico.
Se han descrito varios signos basados en la TC:
La duramadre osificada se separa del ligamento amarillo, creando una apariencia de doble línea similar a las vías del tren.
Las lesiones osificadas bilaterales se conectan a través de la duramadre osificada, formando una estructura similar a un puente.
La duramadre osificada se extiende anterolateralmente, creando una apariencia en forma de coma.
El reconocimiento de estos signos de imagen ayuda a los cirujanos a anticipar una posible adhesión dural y reducir las complicaciones intraoperatorias.
La descompresión endoscópica biportal unilateral (UBE) es una técnica avanzada de cirugía de columna mínimamente invasiva que combina las ventajas de la cirugía microscópica convencional y la visualización endoscópica.
A diferencia de la laminectomía torácica abierta tradicional, la UBE utiliza dos portales independientes, lo que permite a los cirujanos lograr una descompresión suficiente y al mismo tiempo preservar importantes estructuras espinales posteriores.
Los principales objetivos quirúrgicos del tratamiento UBE para la osificación torácica del ligamento amarillo incluyen:
Adecuada descompresión de la médula espinal
Preservación de las articulaciones facetarias y las estructuras de tensión posteriores.
Reducción de la lesión del músculo paraespinal.
Prevención de la inestabilidad espinal postoperatoria.
Los pacientes se colocan en decúbito prono bajo anestesia general.
Después de confirmar el nivel quirúrgico con fluoroscopia, se crean dos pequeñas incisiones en la piel:
Portal de visualización: utilizado para visualización endoscópica e irrigación continua.
Portal de trabajo: utilizado para instrumentos quirúrgicos, procedimientos de perforación y descompresión.
Este sistema de cámara e instrumento separados proporciona un campo quirúrgico más amplio en comparación con la endoscopia uniportal tradicional.
La vista endoscópica ampliada permite a los cirujanos identificar claramente:
Lámina
articulación facetaria
Ligamento amarillo hipertrófico
superficie dural
Estructuras comprimidas de la médula espinal.
El procedimiento suele comenzar con una laminotomía parcial en el lado de abordaje.
El cirujano extirpa con cuidado el ligamento amarillo hipertrófico u osificado mientras protege la duramadre y las estructuras neurales.
En comparación con la exposición abierta bilateral, la UBE minimiza la eliminación innecesaria de elementos posteriores.
Los principios quirúrgicos importantes incluyen:
Evite la resección excesiva de la articulación facetaria.
Preservar las estructuras posteriores contralaterales.
Realizar una descompresión adecuada bajo visualización directa.
Mantener la estabilidad de la columna siempre que sea posible.
Una de las ventajas clave de la UBE es que la descompresión bilateral del canal espinal se puede lograr mediante un abordaje unilateral.
Después de completar la descompresión ipsilateral, el endoscopio y los instrumentos se inclinan hacia el lado opuesto para realizar una descompresión socavada.
Esta técnica permite:
Eliminación de lesiones compresivas contralaterales.
Preservación de las articulaciones facetarias contralaterales.
Desgarro muscular reducido
Menor exposición quirúrgica
La capacidad de lograr la descompresión bilateral manteniendo la estabilidad posterior es una de las principales razones por las que la UBE ha ganado popularidad en la cirugía de la columna torácica.
El estudio de Lee et al. [1] investigaron los resultados radiológicos y clínicos de la descompresión endoscópica biportal unilateral para la osificación torácica del ligamento amarillo.
Este estudio retrospectivo incluyó a pacientes sometidos a descompresión UBE por OLF torácico sintomático.
El estudio incluyó:
45 pacientes
55 segmentos OLF torácicos
Periodo medio de seguimiento: 16 meses.
Los pacientes fueron evaluados antes y después de la cirugía mediante evaluaciones clínicas y exámenes de imágenes.
Se realizaron exámenes de CT y MRI preoperatorios y posoperatorios para evaluar los cambios estructurales.
Los parámetros radiológicos medidos incluyeron:
DSCA se midió en imágenes de resonancia magnética axial para evaluar la expansión del canal espinal después de la descompresión.
Un DSCA aumentado indica un mejor espacio disponible para la médula espinal.
Fig. 3 Parámetros de medición: (A–B) Delineación DSCA en T2WI axial; (C – D) Longitud de la articulación facetaria (flechas rojas) y área (ROI amarilla) en TC axial; (E) Cifosis segmentaria por método de Cobb en radiografía lateral de pie; (F) Hiperintensidad intramedular (flechas rojas) en T2WI axial.
Se utilizaron mediciones basadas en TC para evaluar la preservación de las estructuras estabilizadoras posteriores.
Los investigadores analizaron:
Preservación facetaria ipsilateral
Preservación de la faceta contralateral
Este parámetro era importante porque la eliminación excesiva de las facetas puede contribuir a la inestabilidad posoperatoria.
Se utilizaron radiografías laterales de pie para evaluar los cambios de alineación posoperatorios.
El ángulo cifótico segmentario se midió utilizando el método de Cobb para determinar si la descompresión causaba deformidad progresiva.
Los resultados neurológicos y funcionales se evaluaron mediante sistemas de puntuación clínica estandarizados:
La puntuación mJOA se utilizó para evaluar la función neurológica, que incluye:
Función motora de las extremidades inferiores.
función sensorial
función de la vejiga
Las puntuaciones más altas indican un mejor estado neurológico.
Se utilizó el sistema de clasificación de Nurick para evaluar la capacidad para caminar y la discapacidad funcional causada por la mielopatía torácica.
La gravedad del dolor se evaluó mediante puntuaciones VAS, que incluyen:
dolor de espalda
Dolor en las extremidades inferiores
El estudio demostró que la descompresión UBE logró un agrandamiento efectivo del canal espinal manteniendo al mismo tiempo la preservación estructural posterior.
Los resultados cuantitativos de las imágenes proporcionan evidencia objetiva que respalda las características mínimamente invasivas de la cirugía UBE.
Uno de los hallazgos radiológicos más importantes fue el agrandamiento significativo del saco dural después de la descompresión de la UBE.
La DSCA media aumentó de:
70,4 ± 20,4 mm² antes de la cirugía
a:
119,8 ± 31,0 mm² después de la cirugía
La tasa de expansión promedio alcanzó:
75,0%
con un rango de:
3,8% a 200,2%
Este aumento significativo indica que la UBE puede proporcionar una descompresión suficiente de la médula espinal torácica a pesar de la exposición quirúrgica limitada.
Los hallazgos sugieren que no siempre es necesaria la eliminación completa de todas las lesiones osificadas, ya que la descompresión funcional se puede lograr restaurando el espacio adecuado alrededor de las estructuras neurales.
La preservación de los elementos espinales posteriores se considera una de las principales ventajas de la descompresión mínimamente invasiva.
La evaluación por TC postoperatoria mostró:
Preservación de la articulación facetaria ipsilateral: 64,2%
Preservación de la articulación facetaria contralateral: 79,4%
La tasa de preservación significativamente mayor en el lado contralateral demuestra la protección estructural lograda mediante el acceso unilateral.
Mantener la integridad de las facetas puede ayudar a reducir:
inestabilidad postoperatoria
Deformidad progresiva
Necesidad de cirugía de fusión adicional
En comparación con la descompresión bilateral abierta tradicional, la UBE proporciona una vía quirúrgica que preserva más el tejido.
La alineación de la columna posoperatoria permaneció relativamente estable después de la descompresión de la UBE.
El ángulo cifótico segmentario cambió de:
5,4° preoperatoriamente
a:
6,9° postoperatoriamente
El aumento promedio fue sólo:
1,5°
Sólo tres segmentos (5,5%) mostraron una progresión mayor a 5°.
Un paciente requirió una fusión secundaria debido a una inestabilidad tardía. Sin embargo, este paciente tenía varios factores de riesgo:
OLF tipo fusionado
Osificación dural asociada
Preservación de facetas limitada
Estos resultados sugieren que en pacientes adecuadamente seleccionados, la descompresión de la UBE puede aliviar eficazmente la compresión de la médula espinal manteniendo la estabilidad de la columna posoperatoria.
Además de una mejora radiológica significativa, la descompresión endoscópica biportal unilateral (UBE) demostró resultados neurológicos y funcionales favorables en pacientes con osificación torácica del ligamento amarillo (OLF).
El estudio evaluó la recuperación posoperatoria utilizando múltiples herramientas de evaluación clínica, incluida la puntuación modificada de la Asociación Ortopédica Japonesa (mJOA), el grado de Nurick y la escala analógica visual (EVA).
En general, los pacientes mostraron una mejora significativa en la función neurológica, la capacidad para caminar y el alivio del dolor después de la descompresión de la UBE.
La puntuación modificada de la Asociación Japonesa de Ortopedia (mJOA) se utiliza ampliamente para evaluar el deterioro neurológico causado por la mielopatía torácica.
En este estudio, la puntuación media de mJOA mejoró significativamente:
Puntuación mJOA preoperatoria:
7,7 ±
Puntuación mJOA postoperatoria:
9,7 ±
La tasa de recuperación neurológica calculada alcanzó:
71,2%
Esta mejora indica que la descompresión UBE puede restaurar eficazmente la función de la médula espinal al aliviar la compresión crónica causada por el ligamento amarillo osificado.
La mejora neurológica observada después de la cirugía es particularmente significativa porque el OLF torácico a menudo se desarrolla gradualmente, lo que lleva a una compresión crónica de la médula espinal y un posible daño neurológico irreversible.
Los resultados sugieren que la descompresión quirúrgica oportuna puede proporcionar una recuperación funcional sustancial en pacientes adecuadamente seleccionados.
El sistema de clasificación de Nurick evalúa la discapacidad causada por la compresión de la médula espinal, centrándose particularmente en las alteraciones de la marcha y la capacidad para caminar.
Después de la descompresión de la UBE, los pacientes demostraron una mejora funcional significativa.
La calificación media de Nurick mejoró de:
2.3 antes de la cirugía
a:
0,6 después de la cirugía
Esta mejora refleja una mayor función de las extremidades inferiores y una mejor movilidad diaria después de la descompresión de la médula espinal.
Los hallazgos respaldan la eficacia de la UBE no sólo en la descompresión radiológica sino también en la recuperación neurológica significativa.
Los resultados del dolor se evaluaron mediante la Escala Visual Analógica (EVA).
Se observaron reducciones significativas tanto en el dolor de espalda como en el dolor de las extremidades inferiores.
La puntuación EVA media del dolor de espalda disminuyó de:
6.2 preoperatoriamente
a:
2.4 postoperatorio
La puntuación EVA media del dolor en las extremidades inferiores disminuyó de:
4.7 preoperatoriamente
a:
2.1 postoperatorio
Ambas mejoras fueron estadísticamente significativas ( p < 0,001 ).
Estos hallazgos demuestran que la descompresión UBE proporciona un alivio eficaz de los síntomas y al mismo tiempo minimiza el trauma quirúrgico asociado con los abordajes posteriores convencionales.
La eliminación completa del ligamento amarillo osificado se considera tradicionalmente el objetivo de la cirugía de descompresión.
Sin embargo, en los casos de OLF torácica, especialmente aquellos asociados con adherencia dural grave u osificación dural, la extirpación agresiva puede aumentar el riesgo de complicaciones como desgarros durales y fuga de líquido cefalorraquídeo.
Por ello, el concepto de estrategia flotante ha ganado cada vez más atención.
En lugar de extirpar completamente la lesión osificada, los cirujanos pueden dejar intencionalmente una capa delgada de OLF adherida a la duramadre mientras crean suficiente espacio para la descompresión de la médula espinal.
En este estudio:
Se observó OLF residual en el 18,2% de los segmentos.
Todas las lesiones residuales ocurrieron en pacientes tratados con la estrategia de flotación intencional.
Curiosamente, estos pacientes lograron una mayor expansión de DSCA:
Tasa de expansión de DSCA:
Grupo de estrategia flotante: 102,7%
Grupo de eliminación completa: 68,9%
A pesar de la presencia de osificación residual, la recuperación neurológica no mostró diferencias significativas.
Esto sugiere que:
Una descompresión funcional adecuada puede ser más importante que la eliminación radiológica completa del OLF.
La técnica flotante puede aportar varias ventajas:
Riesgo reducido de lesión dural
Menor incidencia de fuga de líquido cefalorraquídeo
Manejo más seguro del OLF grave con adhesión dural
Preservación de estructuras neurológicas.
Sin embargo, la selección adecuada de los pacientes sigue siendo esencial.
Se deben considerar estrategias flotantes particularmente en pacientes con:
Adhesión severa de OLF
Signos de osificación dural en TC
Alto riesgo de desgarro dural
Aunque la cirugía del OLF torácico es técnicamente exigente, la descompresión UBE demostró un perfil de complicaciones aceptable en este estudio.
Las complicaciones reportadas incluyeron:
Se produjeron tres casos de desgarros durales.
Todos los pacientes con desgarros durales tenían:
OLF grave
Osificación dural asociada
Estos hallazgos resaltan que la osificación dural sigue siendo uno de los predictores más sólidos de complicaciones intraoperatorias.
Por lo tanto, es esencial una evaluación cuidadosa por TC preoperatoria.
Un paciente desarrolló hematoma postoperatorio.
El hematoma fue tratado con éxito mediante evacuación endoscópica.
Esto demuestra que las técnicas UBE también pueden proporcionar ventajas en el manejo de ciertas complicaciones posoperatorias debido a una mejor visualización.
Un paciente desarrolló inestabilidad posoperatoria tardía que requirió cirugía de fusión adicional.
Este paciente tenía varios factores de riesgo:
OLF tipo fusionado
osificación dural
Preservación de facetas limitada
El resultado enfatiza que aunque la UBE preserva las estructuras espinales, no todos los pacientes son candidatos adecuados para la descompresión sola.
En este estudio no se informó ninguna infección posoperatoria.
La mínima alteración de los tejidos blandos asociada con la UBE puede contribuir a reducir las complicaciones relacionadas con las heridas.
La descompresión posterior abierta tradicional sigue siendo un tratamiento eficaz para el OLF torácico; sin embargo, puede implicar una disección muscular extensa, una mayor eliminación de hueso y un mayor riesgo de inestabilidad posoperatoria.
UBE ofrece varias ventajas potenciales.
Debido a que la UBE requiere sólo portales pequeños en lugar de una gran exposición posterior, minimiza:
Extirpación del músculo paraespinal
Lesión de tejidos blandos
Dolor postoperatorio
El enfoque unilateral permite la preservación de:
Articulaciones facetarias contralaterales
Estructuras ligamentosas posteriores
Anatomía espinal normal
Esto puede reducir el riesgo de deformidad posoperatoria.
La vista endoscópica ampliada permite a los cirujanos identificar:
ligamento osificado
superficie dural
Estructuras neuronales
Esto puede mejorar la precisión quirúrgica, especialmente en casos complejos de OLF.
Al preservar las estructuras posteriores, la UBE puede reducir la necesidad de procedimientos de estabilización adicionales en pacientes adecuadamente seleccionados.
Sin embargo, los pacientes con deformidad grave, inestabilidad o OLF fusionado extenso aún pueden necesitar procedimientos basados en fusión.
Aunque la UBE proporciona resultados prometedores, es esencial una cuidadosa selección de los pacientes.
Los candidatos ideales pueden incluir pacientes con:
Mielopatía torácica sintomática causada por OLF
Compresión OLF localizada o moderada
Sin inestabilidad preoperatoria significativa
Sin deformidad cifótica torácica grave
Estructuras espinales posteriores preservadas
La descompresión UBE debe considerarse cuidadosamente en pacientes con:
OLF de tipo fusionado extensivo
Osificación dural severa
Deformidad espinal avanzada
Inestabilidad significativa
Lesiones complejas multinivel que requieren reconstrucción.
En estas situaciones, la descompresión convencional con fusión puede proporcionar una mejor estabilidad a largo plazo.
Aunque los resultados del tratamiento UBE para el OLF torácico son alentadores, se deben considerar varias limitaciones.
La evidencia actual proviene principalmente de series de casos retrospectivos.
Sin ensayos controlados aleatorios, sigue siendo difícil comparar directamente la UBE con la descompresión abierta convencional.
El período medio de seguimiento en este estudio fue de aproximadamente 16 meses.
Resultados a largo plazo con respecto a:
Estabilidad espinal
Progresión cifótica
Reaparición
Requisito de fusión
requieren mayor investigación.
Los pacientes con osificación dural avanzada y patrones complejos de OLF fusionados o nodulares fueron relativamente limitados.
Por lo tanto, la aplicabilidad de la UBE en estos casos difíciles sigue siendo incierta.
Los estudios futuros deberían incluir:
Poblaciones de pacientes más grandes
Períodos de seguimiento más largos
Estudios comparativos con cirugía abierta.
Mediciones de resultados informadas por el paciente
definir mejor el papel de la UBE en el tratamiento del OLF torácico.
La estrategia de tratamiento para la osificación torácica del ligamento amarillo (OLF) ha evolucionado gradualmente desde una descompresión abierta extensa hacia técnicas quirúrgicas más precisas que preservan el tejido.
La descompresión posterior tradicional sigue siendo una opción de tratamiento eficaz; sin embargo, las preocupaciones con respecto al daño muscular, la extirpación de la articulación facetaria, la inestabilidad posoperatoria y la posible necesidad de una fusión adicional han alentado el desarrollo de enfoques mínimamente invasivos.
La descompresión endoscópica biportal unilateral (UBE) representa un avance importante en esta transición.
La evidencia actual demuestra que la UBE puede lograr:
Expansión significativa del canal espinal
Recuperación neurológica efectiva
Preservación de las estructuras espinales posteriores.
Cambios limitados de alineación postoperatoria.
Estos hallazgos respaldan la UBE como una opción mínimamente invasiva prometedora para pacientes seleccionados con OLF torácico.
Es probable que la dirección futura de la cirugía del OLF torácico se centre en equilibrar tres objetivos principales:
Adecuada descompresión neuronal
Máxima preservación de la estabilidad de la columna.
Reducción del trauma quirúrgico.
En lugar de perseguir la extirpación completa de cada lesión osificada, los conceptos quirúrgicos futuros pueden enfatizar cada vez más la descompresión funcional y la preservación de la anatomía normal.
La estrategia flotante utilizada en casos graves de OLF representa esta filosofía cambiante: lograr una mejora neurológica evitando al mismo tiempo la manipulación innecesaria de las estructuras durales adherentes.
Los desarrollos futuros pueden incluir:
Análisis de imágenes asistido por inteligencia artificial
Reconstrucción tridimensional por TC
Sistemas de navegación endoscópica mejorados
Tecnología de visualización intraoperatoria en tiempo real
Estas tecnologías pueden ayudar a los cirujanos a predecir mejor:
Riesgo de osificación dural
Dificultad quirúrgica
Rango de descompresión óptimo
Necesidad de procedimientos de fusión.
Aunque los estudios actuales demuestran resultados alentadores, se requiere más investigación.
Las investigaciones futuras deberían centrarse en:
Estudios prospectivos multicéntricos.
Datos de seguimiento a largo plazo
Comparación directa entre UBE y cirugía abierta
Análisis de rentabilidad
Resultados de calidad de vida informados por los pacientes
Con una experiencia clínica cada vez mayor, la UBE puede convertirse en un componente importante de la cirugía de columna torácica mínimamente invasiva.
Tanto la descompresión UBE como la cirugía abierta tradicional pueden tratar eficazmente el OLF torácico. Sin embargo, difieren significativamente en la filosofía quirúrgica y el impacto tisular.
Parámetro |
Descompresión UBE |
Descompresión abierta convencional |
|---|---|---|
Abordaje quirúrgico |
Portales unilaterales mínimamente invasivos. |
Amplia exposición posterior |
Lesión muscular |
Reducido |
Mayor disección del músculo paraespinal. |
Visualización |
Vista endoscópica ampliada |
Visualización abierta directa |
Preservación de facetas |
Mayor potencial de conservación |
Mayor riesgo de eliminación de facetas. |
Dolor postoperatorio |
Generalmente reducido |
Generalmente mayor |
tiempo de recuperación |
Potencialmente más rápido |
Rehabilitación más larga |
Curva de aprendizaje |
Requiere habilidades endoscópicas avanzadas. |
Técnica convencional familiar |
Deformidad/inestabilidad severa |
Indicaciones limitadas |
Más adecuado cuando se requiere fusión |
Las principales ventajas de la UBE incluyen:
Los portales pequeños reducen la alteración de los tejidos blandos y pueden contribuir a:
Menos dolor postoperatorio
Lesión del músculo inferior
Recuperación más rápida
Debido a que la UBE evita la extracción innecesaria de elementos posteriores bilaterales, puede disminuir el riesgo de:
inestabilidad segmentaria
Cifosis progresiva
Cirugía de fusión secundaria
La UBE es particularmente atractiva para pacientes con:
OLF torácico localizado
Alineación espinal preservada
Sin inestabilidad significativa
Compresión neurológica moderada
A pesar de estas ventajas, la UBE no es un sustituto universal de la cirugía abierta.
La descompresión abierta con fusión puede seguir siendo preferible para pacientes con:
Deformidad cifótica severa
Amplio OLF fusionado multinivel
Inestabilidad significativa
Requisitos de reconstrucción complejos
Por lo tanto, la selección quirúrgica debe individualizarse según los hallazgos de las imágenes, el estado neurológico y la estabilidad de la columna.
La osificación torácica del ligamento amarillo es una afección en la que el ligamento amarillo se endurece gradualmente y se reemplaza por tejido similar al hueso.
A medida que el ligamento osificado aumenta de tamaño, puede comprimir la médula espinal torácica y provocar:
Debilidad de las extremidades inferiores
Entumecimiento
alteración de la marcha
Síntomas de mielopatía
No todos los pacientes requieren cirugía.
Los pacientes sin síntomas neurológicos pueden ser monitoreados con un seguimiento clínico y por imágenes regular.
Sin embargo, cuando la compresión de la médula espinal causa síntomas neurológicos progresivos, generalmente se recomienda la descompresión quirúrgica.
Las posibles ventajas de la UBE incluyen:
Incisión quirúrgica más pequeña
Daño muscular reducido
Mejor preservación de las estructuras espinales posteriores.
Descompresión eficaz de la médula espinal
Menor riesgo de inestabilidad postoperatoria en pacientes seleccionados
No siempre es necesaria la eliminación completa.
En pacientes con adherencia grave entre OLF y duramadre, la flotación intencional del tejido osificado residual puede proporcionar una descompresión adecuada y al mismo tiempo reducir el riesgo de lesión dural.
El objetivo de la cirugía es la recuperación neurológica, no necesariamente la extirpación radiológica completa.
La UBE puede no ser adecuada para pacientes con:
Deformidad espinal severa
Inestabilidad significativa
OLF fusionado extenso
Requisitos de reconstrucción complejos
Estos pacientes pueden requerir descompresión tradicional combinada con fusión espinal.
Los procedimientos UBE requieren instrumentos especializados para la columna mínimamente invasivos, que incluyen:
Sistemas de visualización endoscópica
Cánulas de trabajo
Golpes de Kerrison
Fresas de alta velocidad
Agarradores
Instrumentos de coagulación bipolar.
La calidad y precisión de los instrumentos quirúrgicos influyen directamente en la seguridad y eficiencia quirúrgica.
La descompresión endoscópica biportal unilateral representa un avance importante en el tratamiento quirúrgico de la osificación torácica del ligamento amarillo.
La evidencia clínica y radiológica actual demuestra que la UBE puede lograr:
Expansión significativa del área transversal del saco dural.
Mejora neurológica efectiva
Reducción significativa del dolor
Alta preservación de las estructuras espinales posteriores.
Progresión cifótica posoperatoria limitada
El estudio de Lee et al. proporciona evidencia cuantitativa valiosa que respalda la UBE como una alternativa de conservación de tejidos para pacientes con OLF torácico cuidadosamente seleccionados.
Sin embargo, la UBE no debe considerarse un sustituto universal de la descompresión abierta. La selección de pacientes sigue siendo fundamental, especialmente en casos que implican osificación dural grave, deformidad de la columna o inestabilidad.
Las investigaciones futuras con estudios multicéntricos más amplios y un seguimiento más prolongado aclararán aún más el papel a largo plazo de la UBE en la cirugía mínimamente invasiva de la columna torácica.
Lee SW, Jung J, Son SK, et al.
Resultados radiológicos y clínicos de la descompresión endoscópica biportal unilateral para la osificación torácica del ligamento amarillo.
Revista europea de columna vertebral. 2026.
https://doi.org/10.1007/s00586-026-10138-5
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